Actual
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Y como quien no quiere la cosa ya estamos en pleno
verano, con
temperaturas muy elevadas en todos los sentidos.
Hasta se podría
decir que la cosa está que "arde",
en las latitudes nórdicas. Y si
no, que se lo pregunten a los bacaladeros que
faenan en los caladeros próximos a las
noruegas islas de Spitsbergen. No vamos a repetir
lo obvio, ni siquiera hacer una defensa gratuita
y estéril de una
armadora con tradición y prestigio, como
es la propietaria de los
Arosas. Es evidente, y necesariamente urgente,
el replantearse los
procedimientos de gestión, conservación
y vigilancia de los
caladeros. De lo que se trata es de cumplir y
hacer cumplir las
normas y preceptos legalmente e internacionalmente
establecidos. En esto no se pueden admitir actitudes
unilaterales de un determinado gobierno, como
tampoco se pueden admitir irregularidades en los
procedimientos y normas de captura. Hay en este
momento ejemplos claros, tanto en el hemisferio
norte, como en el hemisferio sur, que, por cierto,
ahora están en invierno, lo que nos indica
que lo sucedido no es atribuible a "los calores
estivales".
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El sector pesquero está necesitado desde
hace tiempo, de diálogo
internacional, de comunicación global y
especifica, cuestiones
urgentes, planteamientos sobre los que hay que
alcanzar consenso, un compromiso firme que involucre
a todos, que permita optimizar la
explotación de los recursos marinos, que
nadie puede olvidar que son hasta el momento,
un aporte proteínico imprescindible e irrenunciable
para la Humanidad. Alguien tiene que propiciar
esa comunicación en el marco y condiciones
idóneas. Hay que buscar el momento, darle
la dimensión y el rango necesario, para
que sus conclusiones tengan la fuerza que le proporciona
una plataforma internacional avalada y construida
por los propios países interesados. ¡Qué
buena iniciativa para que el Gobierno de España
la abanderara!.
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No es la primera vez que les hablamos de las tilapias
y de su gran
desarrollo como especie fácilmente cultivable.
En este momento, la
producción mundial ya alcanza los dos millones
de toneladas de este
pez. Claro que un millón, lo producen,
y lo comen, los chinos.
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