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El Parlamento británico rechaza un ‘brexit’ sin acuerdo por la mínima y vota hoy posponer su salida de la UE

IP - 14 de marzo de 2019 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin    

El ‘brexit’ continua su periplo legislativo en el Parlamento del Reino Unido después de que el martes se rechazase por segunda vez el acuerdo negociado entre el Gobierno británico y la Unión Europea. La Cámara de los Comunes rechazó ayer a través de dos enmiendas un ‘brexit’ sin acuerdo y se enfrenta hoy a una nueva votación en la que los parlamentarios deberán decidir si piden una prórroga en la fecha de salida, prevista para el 29 de marzo (quedan 15 días).

El Gobierno británico hizo pública ayer la lista de aranceles que se aplicarían en caso de que se aprobase un ‘brexit’ sin acuerdo, en el que la pesca española se vería relativamente favorecida al dejar libre de tarifa a especies como la merluza, el bacalao, abadejo o gallo.

El Parlamento británico votó ayer tres enmiendas. La primera fue la presentada por miembros del partido conservador y laborista en la que se votaba si rechazar un ‘brexit’ sin acuerdo en cualquier circunstancia y momento: ganó el sí por solo cuatro votos, 312 síes frente a 308 noes. La segunda enmienda que votaron los parlamentarios fue la presentada por Damian Green que recogía el conocido como acuerdo de Malthouse, una suerte de contra acuerdo de ‘brexit’ en el que se propone emplear tecnología de última generación (inteligencia artificial, big data, sensores…) que eviten una frontera con aduana entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Bruselas ha repetido en varias ocasiones que no cabe negociar ningún otro tipo de acuerdo. Esta segunda enmienda fue rechazada por 210 votos de diferencia, 164 síes y 374 noes.

La Cámara de los Comunes podría votar una tercera vez la próxima semana el acuerdo firmado entre el Gobierno británico y la Unión Europea a pesar de haberlo rechazado dos veces

La tercera enmienda en ser votada fue la presentada por el Gobierno que dirige la primera ministra Theresa May. Esta enmienda rechazaba un ‘brexit’ sin acuerdo pero sin condiciones, simplemente como posicionamiento de la Cámara británica frente a Bruselas. Fue aprobada por 321 votos a favor 278 en contra; pero la propia Theresa May votó en contra de la moción, posicionándose a favor de un ‘brexit’ duro y, en consecuencia, en contra del acuerdo que ya ha defendido dos veces en el Parlamento, con dos noes sonoros de la Cámara.

Hay dos diferencias importantes entre la primera enmienda y la tercera (del Gobierno). Por un lado, el matiz temporal, pero también una coletilla en la que se refleja que salir de la UE sin acuerdo supondría violar las leyes británicas y europeas.

El periplo continúa esta tarde. Hoy se votará una nueva enmienda del Gobierno, así como todas las que se presenten en plazo legal, que solicitará formalmente a la Unión Europea que se extienda el artículo 50, esto es, posponer la fecha del ‘brexit’ del 29 de marzo al 30 de junio. La enmienda tiene “trampa”, ya que contempla que solicitar la prórroga implica votar por tercera vez, la próxima semana, el acuerdo de salida alcanzado entre el Gobierno británico y la Unión Europea.

A partir de esta votación se abren dos caminos. Si los parlamentarios votan a favor, May solicitará formalmente a la Unión Europea la extensión del artículo 50, que deberá ser aprobada por el Consejo Europeo en su próxima cumbre, el 21 de marzo. Ocho días antes del ‘brexit’. Ya son varios los altos cargos que en declaraciones en Bruselas o Estrasburgo, el negociador Michel Barnier entre otros, han dicho que cualquier solicitud de prórroga debe ir acompañado de un plan de acción. Los ministros europeos pueden rechazar una prórroga breve pero sí dar el visto bueno a una larga. Dado que el Parlamento británico solo vota hoy a favor de una extensión corta, la pelota volvería al tejado de los británicos.

El Consejo Europeo deberá votar si acepta una votación de prórroga e impodrá los términos de la misma, que podrían ser rechazados por el Parlamento británico

En caso de que los británicos digan hoy no a una extensión corta o, tras la negociación del Eucoco, tampoco voten a favor de una extensión larga, el ‘brexit’ entraría en un callejón sin salida.

Y una anotación, en caso de que se apruebe una extensión de la fecha de ‘brexit’ más allá de mayo, existen dudas jurídicas sobre si Reino Unido debería presentarse a las elecciones europeas.

Lo que sucederá después de esta hipotética situación es una incógnita. Las opciones más probables, que no las únicas, son cuatro. La primera, que May proponga a la Cámara de los Comunes una votación dicotómica: “o mi acuerdo o sin acuerdo”. La segunda, convocatoria de elecciones, que conduzca a una nueva mayoría parlamentaria que tenga capacidad para aprobar un acuerdo o un no acuerdo. La tercera, un segundo referéndum que devuelva la postestad al pueblo –aunque no está claro qué se votaría. Y la cuarta, la menos probable pero aún encima de la mesa, que Theresa May, en virtud del dictamen del abogado general de la Unión Europea, revoque el artículo 50 y mantenga al Reino Unido dentro de la Unión EuropeaAlea iacta est.

En la siguiente infografía pueden observarse los diferentes caminos por los que puede decantarse el Parlamento británico.

 
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