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Javier Garat, secretario general de Cepesca

El “brexit” y la pesca

Javier Garat, secretario general de Cepesca - 9 de agosto de 2018 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin    

En el día que escribo este artículo, el Reino Unido ya ha anunciado que el día 29 de marzo invocará el artículo 50 del Tratado de la Unión por el que comenzarán formalmente las negociaciones que darán lugar a la salida de dicho país de la UE.

No es una sorpresa, lo esperábamos desde hace meses. Y como lo esperábamos, llevamos ya varias semanas trabajando, junto con nuestros colegas de ocho países más, para defender de la mejor forma posible los intereses del sector pesquero español y europeo.

Para ello, hemos creado la Alianza de Pesca Europea, una coalición de organizaciones nacionales de pesca de los nueve países más impactados por el Brexit: Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Países Bajos, Polonia y Suecia. Entre todos, representamos a más de 18.000 pescadores y 3.500 barcos afectados directamente por el ‘brexit’.

Llevamos ya tiempo reuniéndonos con los negociadores europeos, tanto de la Comisión Europea, como del Consejo y del Parlamento Europeo, para hacerles ver lo importante que es poner a la pesca en la lista de prioridades de la negociación. Somos conscientes de que es un tema muy sensible, porque el RU está jugando con las emociones, tocando la fibra de los ciudadanos y políticos de las Islas al referirse a la recuperación de la jurisdicción total y exclusiva de sus aguas, de su ZEE, olvidando que pescadores de muchas naciones han estado faenando en dichas aguas durante siglos, antes de que la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar estableciera las 200 millas de ZEE.

Uno de los trabajos que ya hemos realizado ha sido analizar el impacto socio-económico que supondría el Brexit en el sector pesquero de la UE-27. Los datos son relevantes. En el año 2015, la flota UE-27 operando en las aguas del Atlántico Nordeste realizaron el 33,7 % de sus capturas, que representaron el 25,4 % de su valor, en la ZEE del RU. La flota del RU activa en las aguas del Atlántico Nordeste realizaron el 20 % de sus capturas, suponiendo el 19 % de su valor, en aguas fuera del RU, del cual, el 16 % fue dentro de las aguas UE-27.

Por otro lado, las exportaciones del RU a otros Estados miembros supusieron en 2015 1.300 millones de euros, representando más del 68 % de todas las exportaciones pesqueras del RU.

“Hemos creado la Alianza de Pesca Europea, una coalición de organizaciones nacionales de pesca de los nueve países más impactados por el “brexit”. Entre todos, representamos a más de 18.000 pescadores y 3.500 barcos afectados directamente por el ‘brexit’”

En el caso de un ‘brexit’ “duro”, es decir, si el RU prohibiera el acceso a sus aguas a los barcos europeos, nos llevaría a una pérdida, de media, de un tercio de las capturas europeas y, en algunas pesquerías y países, podría representar una pérdida de más del 60 %. En términos de empleo, calculamos que se podrían perder en torno a 6.100 puestos de trabajo completos, tanto de la flota como de los sectores dependientes de la misma. Afortunadamente, los españoles, de media, seríamos de los menos afectados de toda la UE. Pero, aun así, para las flotas de ‘gran sol’, algunas de litoral y las que faenan con licencias de Malvinas, la repercusión puede ser importante.

Dicho esto, ¿cuáles son nuestros objetivos? Teniendo en cuenta nuestro compromiso con la consecución de una pesca sostenible, ofrecemos cinco mensajes importantes a los negociadores: 1) La pesca debe ocupar un lugar alto en la lista de prioridades de los negociadores europeos; 2) Es crucial que se mantenga el acceso histórico de la flota europea a las aguas del RU y que se alcance un acuerdo a largo plazo para gestionar las poblaciones compartidas; 3) El reparto de TAC y cuotas actual entre el RU y el resto de países debe mantenerse; 4) Si no se alcanza un acuerdo en el tiempo previsto, se deberían mantener las condiciones de acceso actuales; y 5) Es imprescindible vincular las negociaciones con las condiciones de acceso al mercado.

Por el bien de todos, esperemos que impere el sentido común y que ambas partes salgan pacíficamente beneficiadas de la negociación. 

Artículo original publicado en el número 2120 de Industrias Pesqueras.

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