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Declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, conocerlas para sacarles partido (II)

IP - 28 de octubre de 2011 A+ A-
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Desde la entrada en vigor de la normativa comunitaria sobre alegaciones nutricionales y de propiedades saludables, es necesario tener en cuenta que cualquier comunicación comercial que se desee vincular a un producto con el objetivo de hacerlo más atractivo para el consumidor alegando beneficios para la salud debe de estar respaldada por una base científica sólida. Además, estas referencias deben estar formuladas de acuerdo con los requerimientos del Reglamento 1924/2006 y el Reglamento 116/2010, de forma que se ajusten estrictamente a lo demostrado científicamente y no induzca a error al consumidor; así, la redacción de las alegaciones vinculadas a la salud debe ser “verdadera, clara, fiable y útil para el consumidor a la hora de escoger una dieta saludable”.

En 2008 la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria comenzó a evaluar las peticiones formuladas para conseguir el visto bueno a las alegaciones nutricionales y de propiedades saludables. El pasado mes de junio, los investigadores que componen el Panel Sobre Seguridad Alimentaria de la EFSA publicaron el último grupo de declaraciones sobre función general (ver IP nº 2.026). En conjunto, la EFSA ha dado el visto bueno a, aproximadamente, una de cada cinco declaraciones presentadas. A continuación se recogen algunas de las relacionadas con el pescado.

ÁCIDO EICOSAPENTAENOICO (EPA), ÁCIDO DOCOSAHEXAENOICO (DHA)

Los ácidos grasos omega tres -como el EPA y el DHA- son los principales responsables de las características cardiosaludables del pescado. Los expertos de la EFSA consideran científicamente probada la existencia de una relación causa-efecto entre el consumo de ácidos grasos omega tres de cadena larga (procedentes de manera primaria de pescado y aceite de pescado) y el mantenimiento de una función cardíaca normal. Para conseguir este efecto, es necesaria una ingesta de 250 mg diarios de EPA y DHA. Pero, en la práctica, ¿cómo se pueden comunicar al consumidor estas características positivas? La EFSA considera científicamente respaldada la frase: “El EPA y DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón”.
 Otro de los aspectos en los que la ingesta de EPA y DHA tiene efectos saludables es en el mantenimiento de una presión sanguínea normal. Además, los expertos comunitarios consideran que está científicamente demostrado que el consumo de dos gramos diarios de EPA y DHA ayudan a mantener niveles normales de triglicéridos en sangre.
ácido docosahexanoico (DHA)
Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga no solamente tienen efectos positivos sobre la salud cardiovascular. En el caso del DHA, los expertos de la EFSA consideran que su papel en la función cerebral está también bien establecido. Además, consideran que existe una relación causa-efecto entre el consumo de DHA y el mantenimiento de la salud ocular.
En ambos casos, el consumo mínimo debería ser de 250 mg de DHA diarios, “cantidad que puede ser consumida como parte de una dieta equilibrada”.
Por otra parte, el panel ha considerado que las alegaciones relacionadas con el desarrollo del cerebro, ojos y nervios no están dentro del ámbito de aplicación del Artículo 13 del reglamento sino que deben ser evaluados en el contexto del desarrollo infantil, de acuerdo al artículo 14.

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