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El control de los productos alimentarios procedentes de Japón

IP - 3 de mayo de 2011 A+ A-

Desde el accidente sufrido en la central nuclear de Fukushima el pasado mes de marzo, las noticias al respecto no han dejado de publicarse y difundirse a través de los distintos medios de comunicación. Ante estos acontecimientos, surgen una serie de preguntas relacionadas con el mundo de la pesca: ¿Se han detectado pescados y mariscos con índices de radiactividad elevados? ¿Cómo puede afectar esto al consumidor? ¿Cómo se controla en nuestro país la entrada de estos productos y qué protocolos de actuación se han activado para garantizar la seguridad alimentaria de los alimentos que proceden de este y de otros países terceros cuyas aguas, y en consecuencia, sus productos pesqueros, pudieran verse afectados por niveles de radiactividad elevados? Estas son algunas de las preguntas a las que a través de estas páginas hemos querido dar respuesta.


CONTROLES ADICIONALES EN LA UE
Tras el accidente ocurrido en Fukushima la UE publicó el pasado 26 de marzo en el Diario oficial de la UE (DOUE) un Reglamento, que ya se actualizó el 12 de abril, por el que se imponen condiciones especiales a la importación de piensos y alimentos originarios o procedentes de Japón. En él se recogen medidas adicionales para garantizar la seguridad de los piensos y alimentos (incluyendo por supuesto, a los productos pesqueros), como la realización de pruebas aleatorias en las importaciones de alimentos originarios de todo el territorio de Japón. Entre estas iniciativas se contemplan controles documentales y de identidad, así como controles físicos, incluyendo análisis de laboratorio para detectar la presencia de yodo-131, cesio-134 y cesio-137.

Las autoridades japonesas informaron a los servicios de la Comisión de que todos los productos alimenticios de las regiones afectadas exportados por Japón están siendo analizados. Tal y como se recoge en el Reglamento del DOUE anteriormente mencionado, una vez realizadas las pruebas oportunas por parte de los Estados Miembros, se debe informar a la Comisión sobre los resultados de las mismas. Concretamente, estas normas se aplican a los alimentos o piensos originarios o procedentes de Japón, salvo aquellos que hayan salido del país antes del 28 de marzo de 2011 y los productos cosechados o procesados antes del 11 de marzo. Aparte de la implantación de estos controles de las importaciones en los distintos Estados Miembros, se establece que cada envío de productos deberá ir acompañado de una declaración en la que se certifique que han sido cosechados o procesados antes del 11 de marzo y que no son originarios de las prefecturas de Fukushima, Gunma, Ibaraki, Tochigi, Miyagi, Yamagata, Nigata, Pagano, Yamanashi, Saitama, Tokio ni Chiba.

Este Reglamento que se publicó el pasado 26 de marzo, ya se ha actualizado, concretamente, el 12 de abril el DOUE hacía público un Reglamento de Ejecución que modificaba el anterior. El cambio que se establece fundamentalmente se refiere al límite de tolerancias máximas establecidas para el yodo-131, el cesio-134 y el cesio-137, ya que en el anterior Reglamento, se tomaban como base los límites establecidos en el anexo del Reglamento Euratom, -coincidiendo así con los umbrales establecidos por Japón a la hora de realizar las pruebas pertinentes a los productos antes de su exportación-. Ahora, de manera también provisional, y con el objetivo de que exista una coherencia entre los controles que se realizan en el país nipón y en los distintos puntos de entrada de la UE se aplican nuevas tolerancias en sustitución de las anteriores y que pueden consultarse en la [tabla 1].

Tal y como se puede ver en dicha tabla se establece que las tolerancias máximas para los alimentos de la suma de cesio-134 y cesio-137 es de 500 Bq/kg, y para la suma de isótopos de yodo, en particular el I-131 es de 2.000 Bq/kg.
En el caso de que los productos procedan de las prefecturas mencionadas anteriormente, irán acompañados de un certificado en el que se indique que no contienen niveles de yodo-131, cesio-134 y cesio-137 superiores al fijado. Este control se complementa con otras medidas, ya que antes de enviar estos productos se deberá avisar al menos con dos días laborables de antelación a su llegada a las autoridades competentes en el puesto de inspección fronteriza (PIF). Serán precisamente las autoridades competentes del PIF las que efectuarán los controles documentales y la identificación de todos los envíos de productos descritos anteriormente, así como los controles físicos, con inclusión de análisis de laboratorio para detectar la presencia de yodo-131, cesio-134 y cesio-137, de un 10% de los envíos de productos que procedan de las prefecturas indicadas anteriormente, y de, al menos un 20%, de los artículos procedentes de otras prefecturas.  En el documento también se especifica que, en caso de que un producto no supere las pruebas, deberá eliminarse de forma segura o se devolverá al país de origen. Este reglamento estará sujeto a revisiones mensuales en función de los resultados analíticos que se vayan obteniendo.

MÁS CONTROLES EN ESPAÑA PARA GARANTIZAR ALIMENTOS SEGUROS
En nuestro país las autoridades sanitarias están ofreciendo información muy aclaratoria sobre las iniciativas y protocolos que se están poniendo en marcha de cara a asegurar que todos los productos que se importan cumplen con los elevados estándares comunitarios de seguridad alimentaria.

Así, el pasado 6 de abril, desde el Ministerio de Sanidad aseguraron que a esa fecha no había llegado “ningún producto procedente de Japón susceptible de ser analizado”, y que lo cierto es que España importa pocos productos procedentes del país nipón. Concretamente, informaron que las importaciones españolas de alimentos procedentes de Japón “no llegan al 0,01% del total de las importaciones anuales de alimentos” y que, en su mayoría, se trata de pescado congelado. En lo que respecta a la posibilidad de que lleguen productos del mar procedentes de embarcaciones de nuestro país o de la UE que se encuentran trabajando en esas aguas, desde el Ministerio de Sanidad explicaron que “ningún barco español o europeo faena en la zona considerada de riesgo”.

En nuestro país se han intensificado de manera considerable los controles recomendados por la UE. Así, tal y como informaron desde el Ministerio de Sanidad, España someterá a un control especial a aquellas partidas que hayan salido a partir del 15 de marzo, efectuando un control físico, con análisis de los niveles de radiactividad. Esta medida afectará a aquellas partidas de alimentos que lleguen a nuestras fronteras, incluyendo también los productos pesqueros procedentes de capturas producidas en la Zona FAO 61, que rodea Japón.

Los controles se llevarán a cabo en los Puestos de Inspección Fronterizos (PIF) para los productos de origen animal, y en los Puntos de Entrada Designados (PED) para los productos de origen no animal. Se realizará un control físico con toma de muestras para determinar el nivel de radiactividad en el 50% de las partidas de productos procedentes u originarios de Japón y se solicitará una determinación analítica de radiactividad. Si se detectase en alguna muestra unos niveles de radiactividad superiores a los permitidos se rechazará la partida, y si se identifican niveles de radiación anormales se comunicará de forma urgente e inmediata a la Subdirección General de Sanidad Exterior para que los comunique a la red de alerta europea. Además, en caso de que algún país detecte niveles de radiación anormales se pasará a analizar el 100% de estos productos.

 

Tolerancias máximas para los alimentos (Bq/kg)

Suma de Cs-134 y Cs-137: 500(1)
Suma de isótopos de yodo, en particular el I-131: 2000 (2)

(1)Para garantizar la coherencia con los umbrales de intervención aplicados actualmente eh Japón, esta tolerancia sustituye provisionalmente a la tolerancia establecida en el Reglamento (Euratom) 770/90 del Consejo.
(2)Esta tolerancia se establece de manera provisional y se considera que es la misma que para los piensos, a la espera de una evaluación de los factores de transferencia de yodo de los piensos a los alimentos.

 

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