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Informes

África, "potencial natural" para la acuicultura

Los últimos datos de producción acuícola mundial recogidos en el SOFIA sitúan a África como el tercer territorio del mundo en el que más creció anualmente la industria acuícola (un 12,7%) en los últimos 38 años, por detrás de América Latina y el Caribe (22%) y Oriente Próximo (20%).
IPac. - 1 de mayo de 2010 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin    

Diversos países del continente africano han desarrollado un sector dedicado a la producción de peces, marisco y algas para consumo humano que, actualmente, se encuentra todavía -y en muchos casos- en su "fase inicial" debido a décadas de guerras civiles y a pesar del "potencial natural" que, según FAO, dispone África para la acuicultura.

A este respecto, otro informe, el SOFIA 2008 - también de FAO-, recuerda: "Cuando la acuicultura llega a establecerse en regiones pobres de países en desarrollo, no es probable que se expanda a un ritmo muy diferente al del conjunto de la economía". En África, precisamente, uno de los principales obstáculos son, según el estudio, las infraestructuras que recorren el continente y que, a día de hoy, "imponen unos costes elevados a cualquier producto que se pretenda vender fuera de la proximidad de una planta de producción acuícola".

En este sentido, la cría de animales acuáticos y algas en cautividad presenta todavía enormes diferencias entre unos países y otros. Los últimos datos de producción acuícola mundial recogidos en el SOFIA sitúan a África como el tercer territorio del mundo en el que más creció anualmente la industria acuícola (un 12,7%) en los últimos 38 años, por detrás de América Latina y el Caribe (22%) y Oriente Próximo (20%). En efecto, se trata de un dato positivo, pero hay que tener en cuenta que el punto de partida para esta industria en el continente africano "es una cantidad absoluta baja de producción" -los aumentos pequeños en términos absolutos pasan a ser grandes en términos relativos- y que la entrada de capital y experiencia procedente del extranjero también ha tenido un importante papel a este respecto.

Las principales inversiones se produjeron en Uganda, donde la industria acuícola creció un 141,8% entre 2004 y 2006. Le siguen Mozambique, con un crecimiento del 62,2%, Malawi con un 43%, Togo con un 40,7% y Nigeria con un 38,7%, todos ellos incluidos en la lista de los diez países del mundo en los que más creció la acuicultura durante ese período.

Por otra parte, la práctica totalidad de lo que se produce en África se queda en este continente. De las 828.260 toneladas de productos acuícolas que se produjeron en 2007, la mayor parte -más del 90%- se quedó en territorio africano, salvo pequeñas cantidades de langostino de Mozambique y Madagascar, algunas partidas de lubina y dorada de Túnez, y una pequeña producción de catfish procedente de Uganda, entre otros, que se exportaron principalmente a Europa y Estados Unidos.

A pesar de todo, África es el cuarto productor del mundo en acuicultura, por delante de América del Norte y Oceanía. Y lo es gracias, en buena medida, a Egipto, que produce aproximadamente el 76% de la producción total del continente. Según datos de FAO, en 2007 el país norteafricano generó más de 635.000 toneladas de peces y otros productos acuáticos, entre los que destaca la tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) de la que se produjeron 265.862 toneladas.

LA TILAPIA, TRADICIÓN MILENARIA

La acuicultura de tilapia es una de las actividades más antiguas del continente y del mundo. Ya en el año 2.500 a.C., los egipcios ilustraban en los frisos de las tumbas la cosecha de esta especie en estanques. No obstante, salvo en países como Mozambique, Madagascar o Malawi, donde la acuicultura tradicional de tilapia continuó ejerciéndose, la aparición de esta especie en los estanques e instalaciones acuícolas se consideraba hasta hace poco como un accidente indeseado. A finales de la década de 1990 se recuperaron los sistemas de producción intensiva en estanques y Egipto se alzó como la principal productora de dos variedades de tilapia: la anteriormente citada tilapia del Nilo y la tilapia azul (Oreochromis aureus), ambas destinadas al consumo local.

A día de hoy, el continente africano produce en torno a 320.000 toneladas de tilapia, de las que el 83% procede de Egipto. El 17% restante proviene de diversas zonas como Uganda, Zambia, Nigeria o Mozambique, país este último donde se origina una variedad nativa de tilapia, la Oreochromis mossambicus, cuyo cultivo ya ha sido exportado con éxito a otros territorios del mundo (especialmente de Latinoamérica).

Entre los países que completan la producción africana de tilapia también se encuentran Kenia y Malawi, donde la especie se ha convertido en la más importante del país ocupando en torno al 90% de la producción total de peces. En el segundo caso (el de Malawi), la Oreochromis shiranus, una variedad endémica de tilapia, es la más producida y la más consumida por el mercado local, seguida de la tilapia rendalli, otra variedad nativa que se caracteriza por su gran tamaño.

En África también es frecuente encontrar híbridos de tilapia (generalmente de Oreochromis niloticus y Oreochromis mossambicus), cuyo crecimiento es por lo general lento, y su producción baja.

DESEQUILIBRIO GEOGRÁFICO

El desequilibrio existente entre las producciones acuícolas de África es un hecho incuestionable. Por un lado está Egipto, con sus más de 635.000 toneladas de productos procedentes de la acuicultura, y luego el resto de países que, a modo de amalgama, presentan cifras por lo general bajas y muy distintas entre sí.

Dejando a un lado la producción de tilapias, la supremacía de Egipto puede observarse con sólo echar un vistazo a los datos de FAO referentes a la acuicultura de otras especies. En el caso de las lisas (Mugil spp.), consideradas como el segundo gran grupo de especies de la acuicultura africana, Egipto produjo casi el 100% de las más de 252.000 toneladas de África en 2007, salvo una pequeña cantidad de 380 toneladas que procedió de Túnez.

Algo semejante ocurre con las carpas, el siguiente grupo de especies en importancia por detrás de las tilapias y las lisas. En este caso, Egipto vuelve a desmarcarse produciendo aproximadamente 109.000 toneladas de las 114.000 toneladas totales del continente. Sólo en determinados países, como Madagascar o Marruecos, la acuicultura de esta especie genera cantidades mínimamente significativas como para tenerse en cuenta, pero aún así son muy inferiores a las de Egipto: en 2007, la producción de carpa de Madagascar rozaba las 2.300 toneladas, mientras que la de Marruecos apenas llegaba a las 820 toneladas.

Sin embargo, existen otras producciones en las que Egipto no acapara las mayores cifras, tal es el caso del pez gato o catfish. En lo que se refiere a esta especie, la cuarta en importancia de África, los principales países acuicultores son Nigeria y Uganda, que en 2007 registraron 53.870 toneladas y 34.096 toneladas, respectivamente. El catfish norteafricano (Clarias gariepinus) ya ha sobrepasado en estos países a la tilapia y empieza a aparecer un importante mercado regional interesado en esta especie por su rápido crecimiento y sencilla alimentación. En Nigeria esta variedad supone el 44% de la producción total del país, por delante de otras variedades de peces gato de la familia Clarius spp. que suponen el 19,3%. Por su parte, en Uganda, la acuicultura de catfish acapara prácticamente el 66,7% de la producción total, convirtiéndose en la más importante del país.

LANGOSTINO DE MADAGASCAR Y MOZAMBIQUE

Aunque todavía se encuentra en su fase inicial, la camaronicultura es una de las actividades acuícolas que cada vez se desarrolla con más fuerza en los países costeros de África. Tal es el caso de Madagascar y Mozambique, donde se producen cerca de 8.500 toneladas y 700 toneladas al año, respectivamente.

Se trata de cantidades relativamente pequeñas en comparación con otros grandes productores de langostino a nivel mundial como Ecuador -cuya producción en 2007 fue de 150.000 toneladas según datos de FAO-, pero el potencial que ofrecen ambos territorios para el desarrollo de esta actividad a medio plazo es "enorme", según indican fuentes de FAO: "El entorno es favorable para la inversión, las condiciones climáticas son idóneas, no hay contaminación, la presión de la población es baja (…) y existe una gran cantidad de especies nativas".

La principal variedad de langostino de África es, a día de hoy, la de Penaeus monodon o langostino tigre, cuya producción se destina por completo a la exportación a Europa y a Estados Unidos. Lo mismo ocurre con otras especies menos producidas, pero no por ello menos importantes, como el langostino blanco de la India (Penaeus indicus), el langostino japonés (Penaeus japonicus) o la gamba moteada (Metapenaeus monoceros).

OTRAS PRODUCCIONES MENORES

Al hablar de acuicultura en África, no hay que olvidar una serie de pequeñas producciones que, aunque a nivel continental no son significativas, sí son importantes en determinados países. Por ejemplo, los moluscos, especialmente la ostra y el mejillón, constituyen una parte importante de la actividad acuícola de Sudáfrica y Túnez. En el primero, destaca el Mytilus galloprovincialis, del que se producen cerca de 470 toneladas al año según datos de FAO; mientras que en el segundo también es habitual el cultivo en batea y longline de Mytilus galloprovincialis -con aproximadamente 480 toneladas anuales- y de ostra gigante (Crassostrea gigas) -de la que no se especifica la cantidad pero sí se subraya su importancia-, ambas especies vendidas en su totalidad en el mercado local.

Por otra parte, en Tanzania, Madagascar o Mozambique es frecuente el cultivo de algas marinas como la Eucheuma striatum o la Eucheuma spinosum. Este tipo de acuicultura es relativamente reciente y da trabajo mayoritariamente a mujeres y niños en las zonas litorales de estos países. En 2007, los tres territorios sumaron cerca de 500 toneladas de algas marinas secas, destinadas a la exportación hacia Europa (Francia, España e Italia), así como a Estados Unidos y Japón.

AUTOCONSUMO Y MERCADO LOCAL

Las caracterísitcas de la acuicultura africana han motivado que, por lo general, la mayor parte de lo que se produce en este sector se destine al autoconsumo, a excepción de una pequeña parte dedicada a la comercialización local o, como mucho, regional.  "Los productores venden su pescado en el propio estanque en el que lo cultivan o en pequeños tenderetes a los lados de la carretera (…). Como mucho, los productos de acuicultura se dejan secar al sol, se salan o ahuman y son transportados en grandes cantidades a mercados mayores situados normalmente en zonas urbanas o en puntos fronterizos", explican desde FAO.

No obstante, en determinados países como Egipto, Kenya o Túnez, comienzan a constituirse modernas industrias que se alejan de los tradicionales negocios familiares y que producen pescado y otras especies acuáticas destinadas al mercado. Ante estos pequeños avances, FAO augura un desarrollo rápido de la acuicultura africana de cara al futuro y destaca su importante papel "en el abastecimiento de comida, en el suministro de proteína a buen precio, en la mejora de la dieta de la población, en la creación de empleo, en el intercambio de divisas, en la generación de ingresos y en la promoción del desarrollo regional".

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