Boletín de noticias
Regístrese de forma gratuita para recibir periódicamente el boletín de noticias (Newsletter) de IP
  • Follow IPesqueras on Twitter

El problema bacaladero

Domingo Quiroga - 23 de octubre de 2010 A+ A-
Pág. 1 de 5 | Siguiente

Quien haya mantenido con las pesquerías españolas larga relación habrá visto que en un período de unos cuarenta años se fundaron tres compañías bacaladeras que calificaremos de mayores. De dos de ellas podríamos decir que la suerte les fue adversa. La tercera se viene sosteniendo mediante repetidas inhalaciones de oxígeno financiero. O sea, vive de milagro.

Dos de estas empresas radican en la provincia de La Coruña, porque si bien es cierto que una de ellas tiene en Pasajes su centro de operaciones, por igual lo es que posee en El Ferrol una factoría y buques que dan trabajo –no garantizamos la exactitud de la cifra- a cuatrocientos técnicos y obreros. En el momento en que escribimos la situación de la empresa ferrolana parece tan incierta que la clausura de la factoría y el amarre o venta de buques que la sirven se presenta como la más inmediata de las amenazas. En cuanto a la tercera de estas compañías, instaladas en las cercanías de Vigo, ya hace algunos años que desapareció. En resumen, que un sector importante de la industria bacaladera podemos declararlo en crisis mortal.

Simultáneamente observamos que las parejas bacaladeras de distintos armadores individuales, con base en el Noroeste y Norte de España, van desafiando la situación o defendiéndolse, como se dice en el lenguaje de los muelles. Lo mismo ocurre con las cuatro o cinco factorías, que sin otra conexión con aquellas parejas que la puramente comercial, elaboran y venden ese bacalao.

Mientras las compañías bacaladeras de mayores vuelos y que extraen, elaboran y comercializan su propia producción se precipitan al expediente de crisis, ya se han precipitado o pasan por radicales transformaciones, la otra, flota, la que ha de vender sus productos a relativamente modestas factorías, sale por ahora de apuros. ¿Qué ocurre aquí?

Por tanto, mientras las compañías bacaladeras de mayores vuelos y que extraen, elaboran y comercializan su propia producción se precipitan al expediente de crisis, ya se han precipitado o pasan por radicales transformaciones, la otra, flota, la que ha de vender sus productos a relativamente modestas factorías, sale por ahora de apuros. ¿Qué ocurre aquí?

En la respuesta hay para un tratado. En él la industria bacaladera quedaría sometida a crítica. Esta crítica, aunque probablemente tardía, serviría quizás para futuras enmiendas y por ello, dentro de las limitaciones de este artículo, vamos a intentarla o simplemente esbozarla. Otros más tarde se encargarán de completarla o mejorarla.

Pág. 1 de 5 | Siguiente
ip en Twitter