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Los pescadores británicos rechazan el acuerdo de ‘brexit’ y reiteran que quieren el mismo estatus que Noruega

IP - 3 de diciembre de 2018 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Linkedin    

Los documentos jurídicos que ponen orden al proceso de ‘brexit’ y que ahora siguen su trámite democrático (deben ser ratificados por el Parlamento Europeo y el Británico) han hecho levantar la voz, una vez más, a los pescadores británicos. Las federaciones pesqueras de Inglaterra y Escocia rechazan frontalmente los artículos que vinculan el acceso al mercado único aduanero con el acceso a las aguas, fundamentalmente ‘gran sol’ pero también Malvinas, y reclaman el mismo trato que mantienen la Unión Europea y Noruega.

La National Federation of Fishermen's Organisations argumenta que con la salida de Reino Unido de la UE, este se convertirá “en un estado costero independiente”. Para la organización esto supone que “el acceso al pescado en aguas del Reino Unido o a los buques del Reino Unido para pescar en aguas de la UE estaría sujeto a negociación”.

Así pues, la condición impuesta por los negociadores europeos a los británicos es para la NFFO “incómoda porque no hay ningún ejemplo de un acuerdo comercial vigente en cualquier parte del mundo que incluya términos que requieran que una parte otorgue acceso gratuito a los recursos naturales de la otra parte; la posición de la UE, si se aplica a, digamos, un país de África occidental, se consideraría con razón como una forma de neocolonialismo explotador”.

Los pescadores británicos entienden que “los derechos de pesca ya están muy cargados políticamente en el contexto de Brexit” y que el sector ve este proceso “como una oportunidad para corregir el error cometido cuando sus intereses se sacrificaron en 1974”. “Con un gobierno que no tiene la mayoría en el Parlamento, la pesca se ha vuelto crítica para la supervivencia del gobierno”, argumenta la NFFO.

“En el otro lado del Canal, Francia, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Irlanda y España, pueden perder mucho porque la PPC y el principio de igualdad de acceso han servido de mucho para su ventaja durante 45 años: las cuotas son un juego de suma cero”, aseguran los pescadores británicos. Estos detallan que los buques de la UE capturan alrededor de seis veces más en aguas del Reino Unido que los barcos del Reino Unido en aguas de la UE. “La fórmula de cuotas compartidas de la PPC, la estabilidad relativa acordada en 1983, consagró muchos ejemplos de distorsiones extremas que han funcionado sistemáticamente en desventaja del Reino Unido durante 45 años, siendo el ejemplo más extremo el bacalao del canal, donde la participación del Reino Unido es del 9 %, mientras que la francesa es del 84 %; esta relación asimétrica y explotadora está ahora bajo amenaza”, destaca la NFFO.

Por todo ello, la federación resalta que quieren el mismo trato que Noruega recibe de la Unión Europea. “Noruega es un estado costero independiente, fuera de la Política Pesquera Común, ambas partes cooperan con éxito en la gestión sostenible de las poblaciones compartidas y las negociaciones anuales de pesca, dentro de un acuerdo marco, determinan el total de capturas permitidas, los acuerdos de acceso y las cuotas compartidas”, señala la NFFO. “Las cuotas compartidas respectivas se basan en una evaluación objetiva de los recursos en las zonas económicas exclusivas de cada uno y si las negociaciones anuales no logran un acuerdo al final de cada año (como ocurre a veces), los buques de la UE no tienen acceso a las aguas de Noruega desde el 1 de enero y los buques de Noruega no tienen acceso a las aguas de la UE, hasta que se alcance un nuevo acuerdo en algún momento en el año” a lo que los pescadores británicos añaden que “las cuotas no utilizadas se intercambian anualmente de forma equilibrada y recíproca”. “Esto es lo que queremos, y debería fluir naturalmente de nuestro nuevo estatus legal cuando salgamos de la UE”, asegura la federación.

La posición de la Scottish Fishermen’s Federation (SSF) es similar. “Junto con el Proyecto de Ley de Pesca del Reino Unido, el acuerdo de ‘brexit’ y la declaración política brindan el alcance para que el Reino Unido se convierta en un estado costero totalmente independiente con su propio asiento en todas las negociaciones internacionales de pesca relevantes desde diciembre de 2020”, explica la SSF. Sin embargo, también se debe negociar un acuerdo de pesca específico “y la UE parece estar decidida a intentar que el acceso garantizado continuo para los barcos de la UE a las aguas del Reino Unido sea una condición previa para el comercio libre de aranceles en los productos pesqueros”.

Por ello, la SSF ha iniciado una campaña de recogida de firmas en la que piden a los políticos que se comprometan “a respaldar a los pescadores escoceses y a nuestras comunidades costeras” votando en contra “de cualquier acuerdo que extienda nuestra membresía a la Política Pesquera Común más allá de diciembre de 2020 o que nos lleve de nuevo a la PPC después de esa fecha y de cualquier acuerdo que impida que el Reino Unido negocie el acceso y cuotas compartidas como un estado costero totalmente independiente desde esa fecha” y también piden defender “el derecho del Reino Unido a ejercer un control completo y soberanía sobre sus propias aguas”.

El presidente ejecutivo de SFF, Bertie Armstrong, asegura que “hemos dejado muy claro desde el referéndum en 2016 que cualquier otra cosa que no sea una soberanía plena y sin restricciones sobre nuestras propias aguas cruzaría una línea roja para la industria pesquera” y que "a pesar de los deseos expresados por el presidente francés Emmanuel Macron, que sabemos que son compartidos por las otras grandes naciones pesqueras, Dinamarca, los Países Bajos y Alemania, debemos dar un claro y rotundo" ¡No! "A la idea de garantizar el acceso continuo”. Por ello, muestra su determinación sobre que “el acceso y las cuotas deben negociarse anualmente, no dividirse por adelantado” y que “el vínculo entre el acceso y el comercio infringe todas las normas y prácticas internacionales y es simplemente inaceptable".

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