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En la campaña Dragonsal

Científicos del IEO demuestran la presencia del dragoncillo reticulado en el Mediterráneo

IP - 12 de septiembre de 2017

Foto: Ana Morillas/IEOCientíficos del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO) y del Museo de Historia Natural de Stuttgart han identificado numerosos individuos de dragoncillo reticulado (Callionymus reticulatus) en aguas de Baleares, lo que ha permitido demostrar, 180 años después, que este pez continúa presente en el Mediterráneo.

Su nombre científico es Callionymus reticulatus y es un pequeño pez de la familia de los callionímidos, de hábitos bentónicos y cuya presencia es ampliamente conocida en el Atlántico, desde las costas del Sáhara hasta Noruega. Esta especie fue descrita por Valenciennes en 1837, a partir de un ejemplar del Mediterráneo, ahora desaparecido, recogido en un lugar indeterminado frente a las costas de Málaga. Hasta ahora, esta descripción original era la primera y única cita de la especie en el Mediterráneo.

El descubrimiento se ha producido a partir de muestras de las campañas DRAGONSAL para el cartografiado de hábitats bentónicos en el Sur de Mallorca, así como de las campañas MEDITS de evaluación de ecosistemas y recursos demersales alrededor de Mallorca y Menorca. Los científicos han identificado numerosos ejemplares en los fondos de las Islas Baleares y han constatado que parece ser bastante frecuente y abundante a profundidades entre los 40 y 70 metros. Por debajo de esta profundidad, se distribuye la especie Callionymus maculatus, muy parecida y de fácil confusión, que habita hasta más de 250 metros.

Este hallazgo supone ampliar en más de 700 kilómetros el área de distribución de este pequeño pez.

Junto con nuevas descripciones y registros recientes de especies de peces bentónicos de pequeño tamaño, en las que también han participado científicos del IEO, se demuestra que estas campañas de cartografiado de hábitats bentónicos y de evaluación de ecosistemas y recursos demersales son una herramienta fundamental e imprescindible para ampliar nuestro conocimiento sobre la biodiversidad marina, explica el Instituto Español de Oceanografía.

"Con este nuevo registro se contribuye a mejorar el conocimiento de la biodiversidad del Mediterráneo, un aspecto básico en un área amenazada por la sobrepesca, la pérdida de hábitats, la contaminación, la aparición de especies invasoras y el aumento de la temperatura del agua, debido al cambio climático, entre otros factores", apunta Xisco Ordines, autor del estudio.