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Gregorio Varela Moreiras, presidente de la Fundación Española de Nutrición y catedrático en Nutrición y Bromatología de la Universidad S. Pablo-CEU

“Animaría al sector a que sea lo suficientemente innovador para aportar nuevas formas de presentación del pescado atractivas para los más pequeños”

IP - 22 de mayo de 2010

En una alimentación sana no pueden faltar los productos de la pesca y de la acuicultura, que aportan a nuestro organismo, y especialmente a los más pequeños, una serie de minerales y vitaminas que necesitamos y que no son tan fáciles de encontrar en otros alimentos. No obstante, tal y como muestra un estudio del FROM, organismo que cada año realiza un importante esfuerzo en la promoción y fomento del consumo de estos productos entre la población infantil, a través de distintas campañas, en España se da la paradoja de que el consumo de pescado en hogares con presencia de hijos pequeños es 3 veces menor que en los formados únicamente por población adulta. Gregorio Varela Moreiras, presidente de la Fundación Española de Nutrición (FEN) y catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad S. Pablo-CEU, Explica a IP porqué es tan importante que desde edades tempranas se consuman productos de la pesca y de la acuicultura y valora el papel que juegan estos alimentos en la dieta de la población infantil, así como la influencia que campañas de promoción y fomento del consumo de estos alimentos llevadas a cabo por el FROM tienen en este segmento de la población.

A grandes rasgos, ¿cómo es la dieta entre la población infantil?

En términos generales cuando hablamos de población infantil nos referimos a niños de entre 3 y 12 años, que abarca fundamentalmente la educación infantil y primaria. Aunque no hay mucha información sobre las tendencias de la alimentación en este segmento de la población en España, sí que hay una mayor preocupación porque es donde se produce un mayor alejamiento de los patrones de dieta tradicionales asociados a la dieta mediterránea. Además, los datos de los que disponemos también muestran que hay una menor variedad en los alimentos que están presentes habitualmente en la dieta de la población infantil, así como una mayor tendencia y abrazo a los alimentos preparados, precocinados, etc. y, por supuesto, la influencia del factor rapidez a la hora de comer, que en ocasiones puede estar bien, pero en muchas otras puede no ser conveniente. Es decir, los datos muestran que las tendencias no son muy positivas y las consecuencias ya las vamos observando cada día, porque por ejemplo sí hay información sobre prevalencia de la obesidad infantil, y no es que nos podamos quedar contentos con las tasas de la misma.

Tras esta visión de la alimentación infantil en general, ¿cómo es el consumo de productos pesqueros en este segmento de la población?

Según los datos que manejamos el consumo de pescado -que ha sido una de nuestras grandes estrellas en nutrición-, se mantiene sobre todo en las personas senior, pero esa buena costumbre nutricional se va perdiendo entre la población adulta joven y todavía se va perdiendo más en la población adolescente e infantil. Por eso, todos los esfuerzos nuestros como departamento de nutrición y como Fundación Española de Nutrición suelen ir enfocados a no perder lo que ha sido una auténtica estrella en nuestra nutrición.

Dentro de la alimentación, ¿qué papel juegan los productos pesqueros para los más pequeños?

Juegan, o deberían jugar, un papel primordial. Estamos hablando de un grupo de alimentos que, por un lado, nos están aportando una proteína de magnífica calidad biológica, para entendernos, una proteína que es altamente utilizable en periodos críticos de la vida como es el crecimiento, por ejemplo. El pescado en general nos aporta aminoácidos (que son los constituyentes de las proteínas) que no vamos a encontrar en otros grupos de alimentos.

Por otro lado, aparte de proteínas, especialmente los pescados azules, aportan grasa de magnífica calidad y los famosos y tan de moda ácidos grasos omega 3 de los que tiene la exclusiva el pescado. El omega 3 para la etapa de crecimiento es fundamental, sobre todo para el desarrollo del sistema nervioso cuando se nace, pero más adelante, también es vital para el desarrollo de la función cognitiva. Además, esa grasa de los pescados azules, aporta vitamina D, que es la vitamina más difícil de conseguir para nosotros, puesto que hay muy pocos alimentos que la contengan, y unos de los pocos que la contienen son precisamente los pescados grasos. Entonces, si somos capaces de mantener un buen aporte de pescado graso en esta población infantil, vamos a estar aportando vitamina D que es fundamental. El pescado es un porfolio nutricional magnífico, además contiene otros minerales (selenio, magnesio…) difíciles de encontrar en otros grupos de alimentos. De forma que, aunque quizá parezca muy radical, se puede decir que el tomar o no pescado constituye, desde el punto de vista de salud nutricional, una de las decisiones más importantes de nuestras vidas. Entonces, es importante tomar esa decisión cuanto antes mejor, y por eso, en la población infantil se insiste en ello.

¿Se puede vivir sin pescado? Se podría vivir, pero desde luego es mucho más fácil desde el punto de vista nutricional hacerlo consumiéndolo como recomendamos entre la población infantil (dos o tres veces por semana).

Precisamente, el FROM a través de sus campañas de promoción y divulgación fomenta entre los más pequeños el consumo de productos de la pesca y de la acuicultura, ¿Se nota su influencia entre la población infantil?

Yo creo que sí. Particularmente las que conozco más directamente (y en algunas hemos tenido la oportunidad de participar) creo que han sido muy bien acogidas porque están muy bien diseñadas, además son duraderas en el tiempo, que es algo que muchas veces se echa en falta cuando se promocionan otro tipo de productos de la dieta que pudieran interesar, y creo que el mensaje llega claramente.

La percepción actual de los beneficios del pescado y de los productos del mar en general sí es clara entre la población; pero muchas veces, en nutrición una cosa es la percepción y otra el seguimiento en la cesta de la compra. Entonces, yo sí animaría al FROM y al resto de sociedades e instituciones que estamos en el mismo barco, a que se siga insistiendo, sobre todo, en los más pequeños, y a tratar de lograr que el pescado esté presente en los comedores escolares, así como animar a que en el mundo de la industria, los productores y distribuidores, se sea lo suficientemente innovador para aportar nuevas formas de presentación del pescado atractivas para los más pequeños, que creo que eso ha sido siempre, o algunas veces, un problema. Si somos capaces, por ejemplo, de combinar los productos del mar con pasta, arroces… o presentarlos en forma de croquetas, empanadillas, etc. que son alimentos, normalmente muy bien aceptados por los pequeños, el seguimiento es magnífico.

Creo que entre todos hemos visto que hay que insistir en campañas de promoción orientadas directamente hacia el consumidor, las familias y los propios chavales, pero por supuesto, también hay que darle el mensaje al sector de que sea innovador para los más pequeños, y que lance líneas específicas de productos hacia este segmento.

 

El FROM este año por primera vez, ha puesto en marcha una novedosa campaña de promoción de consumo de pescado entre embarazadas y mujeres lactantes para animar al consumo de estos productos desde el principio de la creación de las familias, ¿Qué beneficios puede aportar para el bebé que desde el embarazo se consuman productos pesqueros?

Se trata de un área muy nueva que se está investigando mucho en nutrición, es decir, el programar cuáles pueden ser unos buenos patrones nutricionales, ya incluso desde el momento de la gestación. Ello recibe el nombre de epigenética de la nutrición, y de momento, no se dispone de mucha información, pero si podemos conseguir que esa futura madre esté habituada a consumir algunos tipos de pescado graso, vamos a estar aportándole y transfiriéndole ese potencial de ácidos grasos omega 3… Es decir, podríamos decir que el bebé cuando nace no lleva el pan bajo el brazo, pero sí va a llevar el pescado. Y desde el punto de vista de la lactancia, otro tanto, ya que la composición de la leche materna es reflejo, lógicamente, de la composición de la dieta de la madre. Entonces, si esa leche materna, que es el único alimento completo que conocemos, tiene una composición adecuada, mejor. A mí me parece muy acertado que en situaciones fisiológicas especiales como el embarazo y lactancia también se haya optado por la promoción del consumo del pescado. A veces, hay algunos miedos entre las embarazadas por el tema de la contaminación de algunos pescados (alertadas por el contenido de mercurio), pero los beneficios son siempre mucho mayores que los riesgos. Además, con las cantidades de consumo de pescado que recomendamos durante el periodo de embarazo (de dos a tres veces por semana) es imposible que se exponga a cantidades importantes de contaminantes.

“La infancia constituye una etapa de la vida en la que tiene un papel esencial una correcta alimentación (…). Además, es durante esta etapa cuando comienzan a instaurarse los hábitos alimentarios, que se mantendrán casi durante toda la vida”.

(Guía nutricional del pescado, del marisco y de las conservas).

Gran parte de la población infantil, hoy en día se alimenta en el colegio, ¿cómo valora la presencia de productos pesqueros en los comedores escolares?

Ahí nos encontramos por un lado, en un entorno que no es fácil, porque las competencias sobre comedores escolares actualmente están en manos de las Consejerías de Educación de las diferentes Comunidades Autónomas, con lo cual, hay diecisiete competencias diferentes. En Reino Unido, por ejemplo, hay una directiva que marca cuáles deben ser los mínimos en lo que respecta a las recomendaciones de los menús escolares, esto no ocurre en España. Hay un borrador de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria al que hemos tenido acceso algunos representantes de sociedades y fundaciones, que trata precisamente de establecer, de acuerdo con las comunidades autónomas, unos mínimos que deben contener los menús, y una de las grandes medidas propuestas es incluir el pescado y productos del mar dos o tres veces por semana, cosa que en muchas comunidades autónomas no se está haciendo. En este sentido existe una dispersión tremenda y de lo que se trata es de armonizar y conseguir que esté presente siempre.

En ocasiones, empresas de catering señalan el precio como causa para no incluir los productos pesqueros en los menús escolares, pero hay especies de pescado por un precio muy razonable y aceptable, que además vienen fileteadas o sin espinas, y que por tanto, van a ser bien aceptadas por los niños y niñas. A lo mejor, incluso habría que dar un salto cualitativo y proponerle a los padres si estarían dispuestos a que se incrementase el precio medio del menú en una pequeña cantidad por la salud de su hijo. Ya que, a lo mejor subiendo 30 céntimos el menú, somos capaces de incorporar una mayor variedad, tanto de pescado como de alimentos de otros grupos alimentarios.

Por otra parte, creo que también se incide mucho en los menús escolares, que, en lo posible pueden ser un buen laboratorio de educación e información nutricional, pero también hay que hacer un ejercicio interno y reflexionar sobre cuáles son nuestros hábitos alimentarios con los niños en el hogar.

Finalmente, también hay que destacar que si se compara la sección de platos de precocinados de productos del mar ahora con hace unos años, se observa que hoy en día existe una variedad espectacular. Es decir, que los productos pesqueros se pueden consumir de forma rápida, fácil y son muy apetitosos. Creo que en muchas ocasiones el consumidor no suele asociar pescado a consumo rápido y fácil a través de los platos precocinados, y sin duda, es España quien lidera también este terreno, al igual que el mundo de las conservas y el pescado congelado. Creo que ése es un campo muy nuevo en el que se debe seguir trabajando.