En el número 1.042 de Industrias Pesqueras, correspondiente al 15 de septiembre de 1970, Domingo Quiroga publicaba un artículo en el que analizaba la rentabilidad de las unidades bacaladeras que operaban en Terranova.
En esta ocasión si algo avala mi firma es la mayor o menor fidelidad de una traducción. Como se verá por lo que sigue no dispongo del texto original. Simplemente utilizo lo dado a conocer por la conocida revista profesional francesa "La Peche Maritime", (a) de cuya amabilidad espero me permita esta usurpación. Mi versión, que lleva el mismo título que la francesa, dice así:
Un número reciente de la revista "Fisheries of Canadá", publicado por el Ministerio federal de Pesquerías, contiene un interesante estudio de M. John Proskie, de los servicios económicos de aquel ministerio, sobre los resultados de explotación y balance financiero de diez y seis embarcaciones de pesca con base en puertos de Terranova, durante el año de 1967. Parece que los resultados permiten interesantes comparaciones con los obtenidos en Francia, (b)
El modelo de buques que ha servido para la fijación de datos comprende: cinco palangreros (long-liners) de casco de madera y de una eslora de 38 pies y once arrastreros de casco metálico, de los cuales ocho son de tipo clásico y de pesca por la banda (eslora: 120 a 130 pies) y tres de pesca por la popa (eslora: 145 a 150 pies). En lo que concierne a la edad del buque y potencia de sus motores diesel, cuatro de los cinco palangreros datan de 1966 y poseen motores de 63 caballos. El quinto es un año más reciente y dispone de un motor de 6O caballos. En cuanto a los arrastreros todos ellos datan de 1963, salvo los de pesca por la popa que datan de 1966. Estos tres últimos disponen de 1.300 a 1.560 caballos de potencia, mientras que los ocho de pesca por la banda están propulsados por motores de 750 caballos-. Los arrastreros poseen el más completo equipo instrumental, mientras que los palangreros sólo disponían de sonda y radio-teléfono. Todos los buques fueron construidos con la ayuda financiera del Gobierno canadiense, en forma de subvenciones, y los palangreros percibieron, además, subvenciones de los Gobiernos provinciales.
Las tripulaciones de las diez y seis embarcaciones suman 167 marino- pescadores. Las capturas se elevaron a un total de 54.289.638 libras de pescado con un valor total a la descarga de $ 1.660.599. El bacalao representa el 16,6 por ciento; la platija americana (c) el 39,8%; y la cabra (ch) el 31,2 %. El pescado devuelto al mar (los arrastreros, solamente) se eleva al 10 % del total. El estudio ofrece las cifras detalladas de las capturas, tanto para la clase de pescado como para el tonelaje de la embarcación, tonelaje del pescado y su valor, que nosotros, por falta de espacio, no podemos reproducir aquí.
Publicamos, sin embargo, dos cuadros que nos dan por un lado, los resultados medios de explotación por embarcación, y por el otro, lo rendimientos de la explotación.


Se observa que si los arrastreros por popa han obtenido mejores resultados en peso y en valor de las capturas globales desembarcadas, las cantidades desembarcadas por hombre de la tripulación han sido, por el contrario, inferiores a las de los arrastreros clásicos. Ello se. debe a una campaña de pesca más corta de los arrastreros por popa. Por el contrario, en valor, el rendimiento de estos últimos fue superior, debido a la menor cantidad de pescado devuelto al mar, así como a una mejor selección de las clases de pescado lo que permitió lograr precios más elevados.
El rendimiento medio por hora de pesca de los arrastreros ha sido de 2.341 libras (valieron $60) para los de 120 pies; de 1.991/libras; ($62) para los de 129 pies y de 2.329 libras ($81) para los de 148 pies. Las capturas medias por hombre/día de mar han sido respectivamente de 1.936 libras ($50), 1.370 ($43) y 1.716 libras ($60). En cuanto a los palangreros sus capturas por hombre/día de mar han sido de 764 libras ($27).
El estudio del Ministerio canadiense de Pesquerías examina asimismo el valor medio del pescado desembarcado por hombre en razón del promedio de inversiones netas efectuadas igualmente por hombre. Se comprueba que por cada $ 100 invertidos son los palangreros los que dan mejores resultados con $99 ($49,60 en relación con las inversiones totales incluyendo el importe de las subvenciones), mientras que para los arrastreros de 120 pies este valor no ha sido más que de $50,80 ($25,40); de $44,70 ($23,40 para los de 129 pies; y, en fin, de $30,80 ($15,60) para los arrastreros de pesca por popa. Asi cuanto mayores son las embarcaciones y mejor equipadas, menores beneficios para el capital.
Sin embargo, los arrastreros producen mayores ingresos en razón de unidad de mano de obra. Mientras lo pescado por un palangrero medio en 1967 representa una inversión neta de $1.983. por hombre y el valor del pescado desembarcado fue de $1.964 por hombre, los arrastreros de 120 pies, por ejemplo, han desembarcado un valor de $11.120 por hombre con una inversión de $21.902 igualmente por hombre. La "intensidad" del capital ha por consiguiente contribuido muy notablemente a la productividad de la. mano de obra. ¿Cuáles han sido los ingresos respectivos de la mano de obra y del capital?
En lo que, desde luego, concierne a los ingresos por trabajo no es posible reproducir aquí con detalle el sistema de remuneración de las diferentes categorías de los componentes de la tripulación. Anotemos simplemente que el la temporada de 1967, el salario medio neto más elevado para los marineros se produjo en los arrastreros de pesca por la popa ($3.990); después en los de pesca a la banda de 120 pies ($3.784), mientras que en los palangreros la ganancia media del marinero de cubierta ha sido de $1.356. En cuanto a las ganancias de los capitanes (f) de los arrastreros han sido respectivamente de $14.980 (148 pies); $12.943 (129 pies) y $10.874 (120 pies.). Para el patrón-capitán de los palangreros las reglas "a la parte" entre las dotaciones no prevén ninguna parte suplementaria atribuida al patrón.
En cuanto a los ingresos por capital solamente los palangreros han rendido beneficios, mientras que las tres clases de arrastreros han producido pérdida. Los beneficios obtenidos por los palangreros van de $ 480 a $ 1.667 por embarcación, mientras que las pérdidas de los arrastreros varían de $ 30.679 a $ 99.556 por barco. El cuadro que va a continuación nos ofrece el rendimiento neto por clase de embarcación:

Conviene advertir que los resultados de 1967 para los arrastreros clásicos se encontraron en neta relación con los de 1966. El estudio ofrece como causas:
- la reducción del esfuerzo de pesca que se tradujo en capturas más flojas en tonelaje y en valor;
- una disminución en los precios medios obtenidos para el pescado rechazado;
- aumento de los gastos de seguro, mantenimiento y reparaciones;
- en fin, aumento de las cargas sociales bajo la forma de una cotización obligatoria del 3% de los salarios netos anuales hasta $ 5.000 par cada componente de la tripulación.
Parece por otro lado que los arrastreros resultan de más costosa explotación. De ahí que en arrastreros clásicos de 129 pies que son los que han dado resultados más desfavorables, el promedio de gastos por día de mar se elevó a $726, mientras que el valor del pescado desembarcado igualmente por día de mar no alcanza más que a $594. Todavía hará falta indicar que la amortización no se halla incluida en el balance financiero.
En cuanto a los armadores de arrastreros de pesca por la popa, éstos han comprobado que sus embarcaciones son particularmente onerosas en su explotación y que no alcanzan los resultados previstos. Sin embargo, pueden reclutar personal más fácilmente y el pescado se desembarca en mejor estado.