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Cómo organizar en Galicia la fabricación de subproductos

Theodor E. A. Classen - 2 de julio de 2010

En la edición extraordinaria del mes de abril de 1941, el profesor Classen analiza la posibilidad económica de instalar una fábrica de aprovechamiento de subproductos en Galicia. No es el único artículo de Classen publicado en IP sobre este tema puesto que Theodor Classen analiza, en varios números de la década de los 40, la necesidad de optimizar todo aquello que se extrae del mar, los residuos generados en la limipieza del pescado y en las conserveras o incluso especies que, por entonces, se descartaban como los tiburones.

Theodor E.A.Classen

Harina de pescado: Posibilidades para su obtención    
La importancia de la harina de pescado para pienso, es reconocida por todas las autoridades pecuarias. Su consumo va aumentando rápidamente, no solo en el extranjero, sino en España, donde la escasez de piensos proteicos está frenando la regeneración de la ganadería.

En Alemania se consumieron para engordar cerdos, aproximadamente 15.000 toneladas en 1934. El mismo país consumió más de 150.000 ts. en 1937, (con las mismas fronteras), de las cuales más de 100.000 se han importado anualmente. Teniendo en cuenta que, con una pesca de unas 500.000 ts. en 1937, la producción de harina de pescado ha sido, en Alemania, de casi 43.000 toneladas, España, si las condiciones de la industria fuesen iguales, podría producir más de 30.000 de harina y 10.000 de aceite.

La pesca de Galicia ha alcanzado en 1934 en total 125.000 ts., de las cuales más de 65.000 han sido sardinas. Se puede calcular que en Galicia, el total de los desperdicios de las principales clases de pescado, o sea de las fábricas de conservas y de la exportación en fresco, contando un 20% del peso vivo de las sardinas. bonito, anchoa y otros, representan por lo menos unas 2.700 ts., que convertidas en harina de pescado para piensos y en aceites crudos, representarían un valor de más de 8,5 millones de pesetas. Refinando el aceite, este valor aumentaría considerablemente.

Aparte de los desperdicios directamente disponibles, en algunos años se nota sobreproducción de pesca, en particular de sardinas, que ni la industria conservera, ni los saladores o fresqueros pueden absorver. En estos casos, los pescadores están obligados o a limitar su pesca, o a tirar cantidades considerables al mar. Si los pescadores supiesen que cualquier cantidad de sardinas, invendibles para la industria, sería absorbida por una organización de aprovechamiento (la fábrica de subproductos) a un precio mínimo, no limitarían la pesca y traerían todo el excedente a tierra.

Por el momento no se pueden hacer cálculos, sobre la Cantidad de sobrantes de sardina disponibles para el porvenir, pero se puede imaginar que en buenos años de pesca suele ser considerable. La absorción total de la sobrepesca, del pescado invendible o averiado y de los desperdicios, no es solamente un negocio remunerativo, sino también una obligación de gran interés nacional.

Cierto, que hay algunas dificultades en la realización de una organización completa del aprovechamiento de los desperdicios. Es un hecho probado, que el aprovechamiento racional y remunerador de los desperdicios de la pesca depende de dos factores: el costo de la materia prima y su cantidad. Los precios de la harina de pescado, o de abonos y del aceite en el mercado internacional, han sido más o menos estables en estos últimos años, a fuerza de competencia de nuevos países productores. Harina de pescado de la mejor clase, que se vendía en el año 1928 a £ oro 20/21 ts., valía en 1939 £ papel 14-15.

En vista de estos precios relativamente bajos, las fábricas de pequeñas dimensiones han de soportar gastos generales excesivos. Como estos gastos no aumentan en proporción a la producción, el negocio tiene que ser tanto más lucrativo, cuanto más aumente su volumen, y existe un cierto mínimo de producción que es indispensable alcanzar. Como tal límite en Alemania se considera la cantidad de 40 toneladas de desperdicios para tina fábrica independiente. Con 40 toneladas diarias u 800 toneladas al mes el negocio, ofrece allí beneficios interesantes. En España las condiciones son algo distintas.

En Galicia dos inconvenientes aumentan el costo de los subproductos: el precio relativamente alto de los desperdicios, y la diseminación de la industria pesquera en pequeños puertos.

La forma de organización cooperativa propuesta por mi tiende a remediar estos inconvenientes, aumentando el volumen del negocio y evitando la creación de pequeñas unidades no viables. Cuando todos los productores de desperdicios están interesados directamente en los beneficios de la empresa, el precio de la materia prima tiene menos importancia para ellos.

Los desperdicios frescos, inadmisibles como abono
No cabe duda que los precios de los desperdicios de sardinas en 1939 (aprox. 100 ptas. la tonelada) resultan exagerados, pues se basan sobre una estimación enorme de los labradores de la costa, que los asan como abono. No hay duda que el valor real es muy inferior. Pagando los desperdicios a precio tan alto, el labrador recibe un 75 % de agua y un porcentaje considerable de sal y aceite, este último francamente perjudicial para el campo. El aceite no se descompone ni se absorbe, y siendo aceite secante, tapa los poros del suelo y dificulta la oxidación de los otros elementos y la aireación del terreno. Las plantas no pueden aprovecharse de las materias orgánicas o minerales antes que estas sean reducidas por el oxígeno y la acción de las bacterias a combinaciones químicas sencillísimas, como fosfatos, sulfatos o nitratos, con pérdida considerable de materia orgánica en forma de gases (amoniaco, ácido carbónico, etc.) La sal también perjudica a las plantas. Si se hiciese el balance, resultaría que el labrador paga por lo menos 90-100 céntimos por un kilo de abono animal combinado de poca solubilidad, lo que el podía comprar más barato directamente, sin hacer un perjuicio a su propio campo y a la economía nacional, malgastando una materia prima que podía ser transformada en piensos y aceites.

El uso de desperdicios frescos de pescado como abono, debe ser prohibido, y sustituido por el de un abono mineral, mezclado con una materia orgánica barata, como por ejemplo, algas marinas, para que la totalidad de aquellos pueda ser aprovechada en la preparación de productos de mayor valor, en interés de la economía nacional.

Organizar la producción concentrándola
Siendo la sardina el pescado principal de Galicia, que produce unas 65.000 ts., de las cuales casi 55.000 forman la base de la industria conservera, han de apoyarse todos nuestros cálculos con preferencia sobre la distribución de esta pesca, sin olvidar que el mar produce una cantidad equivalente de otros peces, que también tienen interés desde el punto de vista de los desperdicios.

En toda la región, la única concentración grande de pesca y de fábricas de conservas está en Vigo, por cuya Lonja, en 1938, han pasado cerca de 36.000 ts. de sardinas y 200 ts. de bonito. En total más de 60.000 ts. de pescado. Los otros puertos gallegos tienen mucha menos importancia. La Coruña y Marín, llegaron solamente a 12.500 y 8.750 ts. respectivamente.

El centro de aprovechamiento de desperdicios y de la fabricación de subproductos tiene que ser, por consecuencia, Vigo, y aquí, en primer lugar, hay que organizar esta nueva industria. Siendo de importancia fundamental para el éxito del negocio el volumen de la producción, la única forma por la cual se puede alcanzar el volumen máximo, es la colaboración de los principales productores de desperdicios en forma de sociedad cooperativa. Esta hace imposible una competencia interna y una rivalidad, que serían inevitables con otra organización, p. e., una sociedad particular. Como todos lo productores participarían en los beneficios en proporción de sus aportaciones de materia prima, la cooperativa, con el apoyo del Estado, tendría prácticamente el monopolio de la confección de subproductos, sin detrimento de intereses particulares. Un monopolio semejante para toda Galicia lo conseguiría con facilidad una cooperativa, sin temor a que algunos productores retengan su materia prima por cualquier motivo.

Ninguna empresa particular puede obligar a los productores a ceder a ella sus desperdicios.- Con la cooperativa el caso es distinto. En ella deberían de cooperar todos los fabricantes de conservas, armadores, fresqueros, etc. Todos, o casi todos, los productores deben tomar parte como accionistas en la organización, y obligarse a entregar a ella toda la materia prima, para evitar cualquier competencia de buena o de mala fé en las costas gallegas, que traería el fracaso de todas estas empresas.

Creación de mezclas estandardizadas
El grupo más importante el que tiene mas interés en un aprovechamiento racional de sus desperdicios, es el de fabricantes de conservas. Siendo también económicamente el más fuerte, es natural que a él corresponda tomar la iniciativa en la organización de la nueva industria, Pero, no es menos seguro que, para los armadores-sardineros, también tiene un interés vital la posibilidad de poder disponer siempre de su sobrepesca y pescado invendible, y, por consecuencia, este grupo debe tomar una parte activa en la cooperativa de subproductos.

Los precios de harinas de pescado dependen de su composición química, o sea de su contenido en proteinas, grasas, fosfatos, etc. Según que se usen para distintos animales, la composición química tiene que variar. Así para cerdos jóvenes importan las materias proteicas, el fosfato de calcio y la grasa; para gallinas, la grasa tiene que estar contenida en pequeñas cantidades, mejor en forma de aceite de hígado. La harina tiene que contener carbonato de cal, con una adición de harina de conchas, o de mariscos, etc. Para obtener los precios más altos, el análisis de harinas tiene que ser garantizado, y corresponder al uso que se propone hacer. En otras palabras, la fábrica tiene que vender más mezclas estandardizadas de harinas, el análisis de las cuales sea siempre igual y garantizado. Sin garantía, hasta las mejores harinas se pagan al precio de las más pobres. La necesidad de obtener estas mezclas de composición fija, es uno de los argumentos en favor de una concentración de cantidades lo más grande que sea posible en la fábrica central.

Central e instalaciones secundarias
Debería erigirse en Vigo una fábrica central, de suficientes dimensiones para la transformación de todos los desperdicios de las fábricas de conservas y de los exportadores de pescado fresco asi como de la sobrepesca y del pescado invendible, en harinas de pienso, en abonos y en aceites con un margen, de elasticidad suficiente para el aumento posible de la cantidad de materia prima. La fábrica debe tener facilidades para el primer refinamiento del aceite crudo, para triturar y cernir las harinas de las sucursales, y para efectuar el análisis químico indispensable, asi como la composición de las mezclas estandardizadas.

Para aumentar en lo posible el volumen del negocio y para reunir en sus manos si no todo, por lo menos la mayor parte de los desperdicios de Galicia, la cooperativa crearía instalaciones de aprovechamiento más sencillas y enteramente automáticas, en los centros pesqueros de las rías de segundo orden, que forman ciertos núcleos de concentración de fábricas de conservas o de exportación. Estas instalaciones filiales de la cooperativa central, tienen que ser_ sencillas y automáticas, y preparar harinas no molidas ni cernidas y aceites crudos. Estos semi-fabricados, de vez en cuando se transportan por mar, a la fábrica de Vigo, donde son terminados. En vista de la sencillez de estas pequeñas instalaciones, casi no producen gastos generales.

Procedimientos técnicos de obtención de aceite     
Por ser Alemania y Noruega mayores consumidores y productores de harinas y aceites de pescados, y tener fábricas modernísimas de este tipo, recomiendo para implantar esta industria en Galicia, la adopción de maquinaria combinada alemana-noruega.

Hasta hace pocos años los alemanes usaban con frecuencia la extracción del aceite por medio de disolventes químicas, como la tricloretilena, con recuperación del disolvente por destilación. Por este método se obtenía una harina de pescado muy desgrasada y clara, de la mejor clase, mientras que el aceite salía algo oscuro.

Pero, como las investigaciones y experimentos de la Unión de las. Estaciones Experimentales Agrícolas de Alemania (Honcamp: La harina de pescado con pienso. Vol. I-II. 1935) han demostrado, que el valor alimenticio de una harina, desgrasada por extracción química, no es comparable al valor de la obtenida por presión, diferencia que podía justificar el costo más elevado de la instalación de extracción, el procedimiento sería, el de la presión mecánica.

Por este método los desperdicios se cuecen a una temperatura poco elevada en un cocedor continuo, durante un tiempo ilimitado y pasan enseguida a una prensa, también continua que consiste en un cilindro de láminas con un sinfín, el cual exprime la mezcla de agua y aceite con gran fuerza. Esta mezcla acuosa es recogida y el aceite es separado de agua por decantación o centrifugación en estado caliente mientras que el residuo prensado es triturado y secado en u tambor con paredes dobles, calentados por vapor indirecto y evacuado por un aspirador. El polvo seco pasa por un transportador mecánico o neumático, donde se enfría, al molino y a la cribadora para ser envasado.

Toda la maquinaria es completamente automática, y ne- cesita solamente un mínimo de mano de obra. Para el funcionamiento de esta maquinaria se necesita una caldera, una máquina de vapor y unos motores eléctricos, además de los tanques calentados para la decantación y refinación del aceite.

La fábrica a instalar en Vigo y su costo en 1939        
Por la Lonja de Vigo han pasado, en el año 1938, que no ha sido un año excepcionalmente bueno de pesca, aproximadamente 36.000 toneladas de sardinas, que se han convertido en conservas o han sido exportadas en fresco. En los dos casos, en tiempos normales, las sardinas son descabezadas y destripadas. El total de desperdicios, que se puede calcular en un 20% del peso, sería entonces aproximadamente 700 ts., solo para las sardinas. Si se añaden a esta cifra los desperdicios del bonito, boquerones, espadines, parrochas y los de la exportación en fresco, llegamos a un máximo de unas 10.000 ts. disponibles en el año. Tomando en consideración, que estos desperdicios están distribuidos durante el año de un modo desigual, con un mínimo en febrero-marzo y un máximo en el verano y el otoño, hay que contar que durante la época de abundancia habrá unas 1250 ts. disponibles al mes (6 meses) y un promedio de 400 ts. en los otros meses. Contamos el mes a 25 días laborables de 24 horas, o sea 600 horas de trabajo al mes, lo que daría una capacidad necesaria de por lo menos 2 ½  toneladas de desperdicios por hora.

Teniendo en cuenta la posibilidad de una acumulación en ciertos días, y de casos de sobrepesca, hay que prever una seguridad de capacidad de por lo menos una o dos ts. por hora, o sea de 24 a 48 por día. Asi llegamos a la cifra de 3-4 ts. por hora o de 90-100 ts al día, como necesaria para la instalación central de Vigo, que puede afrontar todas las eventualidades. En casos de escasez de materia prima, esta instalación trabajaría solamente 8 o 10 horas por día.

No cabe duda, que una instalación semejante funciona más económicamente cuando trabaja con pleno rendimiento, lo que no será posible durante muchos días del año. Pero esto es inevitable, y puede ser remediado parcialmente por utilización de otras materias primas. No hay duda, que la cantidad de desperdicios disponible actualmente en Vigo, principalmente de las fábricas de conservas y de los fresqueros, es suficiente para montar un negocio interesantísimo y remunerativo. Es un problema que tiene que ser resuelto con la mayor urgencia, pues de día en día los productos elaborados -piensos y aceites-, adquieren un mayor valor no solamente en el mercado nacional, sino también en el mundo entero. Y es por esto que yo propongo a los industriales de Vigo la formación de Cooperativa o de Sociedad Anónima para la explotación de la totalidad de los desperdicios de la pesca de Ría, con el propósito de incluir a toda Galicia en su organización.

La maquinaria propia de una instalación de esa capacidad, con dispositivo especial neumático para el transporte de la harina al almacén, con el sistema patentado «Rotojector» para el refinamiento del aceite, etc. valía en 1939 aproximadamente 125.000 coronas noruegas, más flete y seguro. Se consideraba la instalación de una caldera y una máquina a vapor, utilizando el vapor de escape para la coción, el secado, etc. de modo que esta máquina de vapor serviría de válvula de reducción y la fuerza motriz se obtendría gratuitamente.

La instalación, pues, valía en cifras aproximadas:
Maquinaria     Pts.     240.000.
Caldera, motores     »    75.000.
Edificio, almacen etc .    »    100.000. -
Terreno     »    35.000. -
Montaje e imprevistos    »    50.000.
Pts.    500.000.


La producción, y sus gastos, a base de 10.000 toneladas       
Calculando, como lo hemos hecho, la cantidad desdesperdicios disponibles en Vigo y sus alrededores en unas 10.000 ts. por año, y adoptando las cifras de rendimiento obtenidas por la fábrica experimental de Matozinhos y otras (el rendimiento es inferior al obtenido por mi en fábricas de Africa del Sur), podemos hacer el caculo siguiente del ingreso bruto de la fábrica:
20 % de 10.000 ton. 2.000 ton. de piensos a Pts. 700.- Pts. 1.400.000.    8 %,    » »    »    800 » » aceite » » 2.500.-    » 2.000.000.
Pts. 3.400.000.

El precio de la harina es el de una buena clase de pienso. El del aceite es un precio intermedio entre la tasa actual del aceite y su valor en el mercado libre, siendo el precio de ptas 2.500 más bien inferior al valor efectivo de un buen aceite de sardina. Es este el ingreso bruto en el caso de que la cantidad de la materia prima no sea superior a las 10.000 ts., y que no haya días de sobrepesca de sardinas, ni haya otra materia prima disponible.

Voy analizar ahora los gastos anuales de la fábrica. En el cálculo siguiente yo taso el precio de los desperdicios en 100 ptas. por ton., igual al obtenido de los labradores por las fábricas de conservas en 1939. En la nueva forma de organización propuesta por mi, desde luego hay que calcular toda la materia prima a este precio, aunque por ejemplo, los desperdicios del bonito no tienen actualmente ningún valor en el mercado.

Gastos: (precios de 1939)
10.000 ts. de desperdicios a 100 Pts.    1.000.000,
Transporte a 3 Pts./ton. promedio.    30.000,
Carbón 1.100 ton. a Pts. 90 . .    100.000,
Mano de obra     35.000,
Envases     80.000, -
Amortización
20 % de 300.000     60.000,
10 % » 200.000    ...    20.000, -
Administración y gastos generales    140.000,
Intereses sobre el.cptal." de 1.000.000
a 41/2 %     45.000,
Pts.    1.510.000,

El cálculo admite, desde luego, modificaciones, pero llegamos a una cifra que coincide bastante con las experiencias prácticas de otras fábricas, menos modernas, de distintas partes del mundo.
Suponiendo el ingreso bruto en Pts .    3.400.000,
y gastos anuales en Pts . . . .    1.510.000,
Queda un beneficio neto de Pts . .    1.890.000,

Como organizar financieramente la empresa
Para fundar la base de Vigo sería indispensable formar una Sociedad con un capital de 1.000.000 de Pts. 500.000 para la instalación de la fábrica y Pts 500.000 para la explotación. De este capital, 500.000 serían suscritas por los accionistas y las restantes 500.000 obtenidas en forma de crédito bancario.

La amortización del capital entero y los intereses sobre el capital de 1.000.000 a 4 1/2% están incluidos en el presupuesto de los gastos. Se recomienda, en vista de las dificultades actuales, pagar a los productores de materia prima el precio de Pesetas 100 por ton. de desperdicios de sardinas y de sardinas enteras, lo mismo que para los desperdicios de bonito y otros pescados.

Para estimular el interés de los productores, los beneficios-netos serían distribuidos, por ejemplo, en la siguiente forma: 2/3 del beneficio, o Pts. 1.260.000, irían a los accionistas y 1/3 o Pts. 630.000 a los productores de materia prima, en proporción a sus aportaciones. En este caso una fábrica de conservas o un pescador que ha entregado a la fábrica de subproductos 100 toneladas de desperdicios o sardinas cobraría en el momento de la entrega el precio fijo de 10.000 Pts., y al fin del año un premio de aprox. 6.300 pta. en total 16.300 Pts. Al mismo tiempo un fabricante de conservas, accionista de la fábrica de subproductos por Pesetas 50.000, que ha entregado a esta fábrica 100 toneladas de desperdicios, va a cobrar las mismas 16.300 Pts. por sus desperdicios, y además 4 1/2 °/o de 50.000 Pts. o sea Pts. 2.250, y un beneficio que corresponde a sus acciones de 126.000 Pts. En total Pts. 144.550. Si ha entregado 1,000 ts. de desperdicios, cobrará, segun el mismo cálculo, 180.200 Pts. o sea a 18 ctms. por kilo de desperdicios.

Como el beneficio crece con la cantidad de materia prima trabajada, sin que los gastos de explotación aumenten en la misma proporción, y como en todos los puertos la cantidad de desperdicios suele aumentar, el premio pagado por encima de la tasa tiene que elevarse también.

Siendo la maquinaria de la fábrica de subproductos suficientemente poderosa, la producción puede aumentar considerablemente sin necesidad de ampliar la instalación. En 6 meses de pesca intensa la fábrica puede tratar 15.000 ts. y en el resto del uño otras 5.000, de modo que la producción, puede doblar sin que la fábrica necesite alteraciones. Esto tiene un interés particular, pues la facilidad de absorber la sobrepesca atraería a Vigo muchos barcos.

Como ejemplo, he aquí el cálculo de un posible balance, en el caso hipotético de que la cantidad de desperdicios y de sobrepesca llegara a la cifra de 20.000 ts. por año: 20.000 ton; de desperdicios y pescado 2.000.000,
Transporte a 3 Pts     60.000,
Carbón 2.200 ton     200.000, -
Mano de obra     50.000,
Envases    160.000,
Amortización     80.000, -
Administración y gastos generales     205.000,
Intereses sobre el capital a 4 %     - 45.000, -
Total Pts    2.800.000,
Ingresos brutos (el doble del presupuesto anterior)
6.800.000,  
menos gastos                            2.800.000,
Beneficios    4.000.000,

Lo que significa que el beneficio sería más que doble sin necesidad de doblar el capital. Este caso no es completamente teórico, pues en años buenos las cantidades de sobrepesca pueden ser muy considerables y nadie sabe que cifra pueden alcanzar. Además, no se conocen todavía las necesidades de desperdicios que serán disponibles en el desarrollo futuro de la fabricación de filetes de pescado fresco, refrigerados o congelados.

Las fábricas satélites y su costo de instalación
Una vez establecida la industria de subproductos en Vigo, la Sociedad tendrá forzosamente que organizar y reunir en sus manos la producción de los subproductos de pesca en toda la región gallega, empezando por las rías más importantes. En 5 de ellas Pontevedra, Villagarcía, Noya, La Coruña y Sta. Marta, la cantidad de desperdicios ha sido calculada en aproximadamente 7.000 toneladas al año. Instalaciones de 12 a 18 ts. diarias para cada ría serían por el momento suficientes.

Aplicando el mismo cálculo al valor de la producción de las instalaciones (Vigo y 5 fábricas secundarias), llegamos al siguiente resultado:
22% de 17.000 ton. 3.740 ton. harina a 700 Pts.    2:618.000,-Pts.
8 % de    »    » 1.360 » aceite a 2500 »    3.400.000.
Total .    6.018.000. -Pts.

Hay que tener en cuenta que estos resultados no pueden ser alcanzados en el primer año, sino cuando toda la cantidad de desperdicios calculada pueda ser reunida. En el primer tiempo, muchos desperdicios no llegarán a la fábrica y serán utilizados para abonos. La Cooperativa tendrá que luchar para vencer la oposición de ciertos grupos, y ya pasar también tiempo hasta que los pescadores de sardinas se convenzan de que la fábrica de subproductos es nada más que un último refugio para la pesca invendible, y no una maniobra de los fabricantes para bajar los precios de las sardinas.
El valor de la maquinaria enteramente automática de la casa alemana V. Haenig, para instalaciones pequeñas, sin incluir el precio de calderas, motores etc., era en 1939, el siguiente:

Instalación para ¼ de tonelada por hora . 13.000 RM      »    » 1/3 a 2/4   »    »    »    »    . 24.130 »
» 1                 »   »          »       »         . 33.135 »
» ½                »     »        »       »   »     .41.000 »
El valor de las 5 instalaciones de 1-18 toneladas por día sería pues:
    5 instalaciones a aprox. 125.000 Pts .    625.000 Pts.
    Calderas, motores, edificios etc.    •    375.000 »
    Total .    1.000.000 Pts.

Otras perspectivas del negocio
Por el momento la actividad de la empresa se limitaría a la producción de mercancías sencillas: harinas para piensos y aceite, refinado solamente por decantación, filtrado y centrifugado.

Una vez que estos negocios estén firmemente establecidos, la Cooperativa empezará a concentrar en sus manos la fabricación de otros subproductos de la pesca, y se ocupará del refinamiento completo del aceite.

Unas de las primeras medidas será de ponerse de acuerdo con todos los barcos arrastreros, para que traigan a tierra los hígados de la merluza, que pertenece a la familia de los bacalaos, y de las distintas clases selacios (cazones, pez martillo, rayas etc.), para preparar el aceite de hígado, desde luego inferior al aceite medicinal, pero de gran valor para ser mezclado a piensos para gallinas y animales jóvenes. En los grandes arrastreros se pueden instalar aparatos sencillos, para la extracción de estos aceites del hígado fresco.

Un gran valor tienen también las pieles de muchos pescados, en particular los de los grandes cazones y del pez martillo. Estas pieles en la actualidad se pierden. Otro objetivo es la confección de filetes congelados o refrigerados.

En la cocción de harinas estandarizadas entra el carbonato de calcio, para las gallinas. Se obtendrá en forma de harina de conchas de ostras y otros moluscos. Las instalaciones secundarias, en algunas épocas del invierno, pueden ser utilizadas también para secar algas marinas con el mismo fin y obtener piensos mezclados, que contengan potasa, carbohidratos y yodo. Estas algas secas servirán también para abonos combinados.

Habrá que estudiar la posibilidad de producir harinas de mariscos y sus desperdicios, pues esta materia prima contiene bastantes carbonatos, fosfatos de cal y proteinas. Ahora una cantidad grande de pateixos se usa en Galicia como abono, lo que es inadmisible en una economía racional.

Un negocio que sería probablemente el más importante de todos, es el desdoblamiento de aceite, que consiste en la transformación de los gliceridos líquidos de los ácidos grasos no saturados (ácido clupadónico), en gliceridos sólidos de ácidos grasos saturados; tratamiento por hidrógeno caliente en presencia de catalizadores metálicos. Se obtienen grasas blanquísimas y sólidas que parecen manteca de cerdo y que han perdido por completo el olor repugnante del aceite de sardinas, de modo que pueden utilizarse para los mejores jabones de tocador, para la perfumería y hasta para la fabricación de margarina.

Como la Cooperativa sería la productora más importante de aceites de pescado, constituiría un negocio interesante reunir, por medio de contratos de compra, una cantidad importante de aceites de _pescado crudos -unos millares de toneladas -y montar una fábrica de aceites hidrogenados, el precio de los cuales está bastante elevado y ofrecen un interés primordial a la economía.

Ayuda a obtener del Estado    
En vista de que la industria de subproductos de la pesca es nueva en España y tiene una gran importancia para el desarrollo de la economía nacional,  sería preciso obtener del Estado, las facilidades siguientes: admisión de máquinas extranjeras sin pago de derechos de aduana; concesión de las divisas necesarias; obligación por parte del Estado de no conceder a ninguna persona natural o jurídica licencia para nuevas fábricas de subproductos de pesca en Galicia, durante 10 años; obligación a todos los productores de desperdicios y de materia prima semejante de entregarla a las fábricas de subproductos de la Cooperativa al precio de tasa, convenido, a condición de que los productores participen en los beneficios; emprender con urgencia un estudio sobre la sustitución en el campo gallego de los desperdicios frescos, por un abono orgánico y mineral equivalente, prohibiendo el uso de aquellos en la forma actual.

 

Un ruso en España

Theodor Classen nació en 1882 en el distrito de Jaroslavl en Rusia central. Terminó los estudios secundarios en San Peterburgo. En el año 1907 presenta en Moscú en la Universidad de Heidelberg una tesis doctoral sobre "El desenvolvimiento del cráneo en los pescados óseos". Posteriormente, es nombrado asistente del Instituto de Anatomía Comparada de la Universidad de Moscú y realiza diversos estudios en el mar Caspio y en la costa murmana. Trabajó también en Noruega en la estación biológica de Bergen y en Copenhague en el Consejo de Exploración del Mar.

Italia, Alemania y Francia acogieron también a Classen que recaló en España en el año 1930, cuando acepta una oferta de la firma Ibarra que quiere introducir en España uan nueva industria: la producción de caviar.

Durante 18 años dirigió y desarrolló la pesca del esturión y, paralelamente consagró el resto del tiempo a la introducción de nuevas conservas de pescado y a la realización de diferentes investigaciones. En la última etapa de su vida fue director técnico de la empresa Industrias Pesqueras Africanas S.A. que lo contrató puesto que quería construir en Río de Oro y Villa Cisneros fábricas para la preparación de filetes congelados y harina de pescado, proyecto que estaba desarrollando en 1948 cuando falleció.