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La reunión tiene lugar en Marrakech

El posible incremento del atún rojo y nuevas medidas para el tiburón marcan el arranque de ICCAT

IP - 14 de noviembre de 2017

Foto: Balfegó. La esperada reunión anual de ICCAT, la Comisión Internacional para la Conservación Atlántico, comienza hoy en la ciudad marroquí de Marrakech. Será más de una semana de debate sobre cuestiones clave para la flota comunitaria. Sobre la mesa, este año, temas como la constatación del inicio del fin del plan de recuperación del atún rojo, para el que el comité científico plantea 36.600 toneladas en el horizonte de 2020; la situación de la pesquería de tiburón, con la amenaza de nuevas medidas de gestión; la norma de aletas adheridas; o las peticiones de la flota atunera de acabar con los trasbordos en alta mar. Las distintas voces del sector, como viendo siendo habitual, han realizado sus peticiones ante el arranque de las conversaciones.

Opagac y WWF: mejorar la gestión del atún tropical

La flota atunera española, a través de Opagac, ha recordado que ICCAT debería implicarse más activamente y responsabilizarse para desarrollar planes de trabajo plurianuales que garanticen la adopción, por parte de los diferentes países que participan en esta pesquería, del control de sus capturas, no más tarde de 2021. Opagac ha realizado está recomendación con el apoyo de WWF, en el marco del proyecto de mejora de la pesquería (FIP), desarrollado conjuntamente por ambas organizaciones y en consonancia también con el estándar de Marine Stewardship Council (MSC).

Al hilo de lo anteriormente comentado, otra de las recomendaciones hechas hace referencia a la prohibición total de los transbordos en alta mar -responsabilidad exclusiva de las Organizaciones Regionales de Pesca (ORP)-, ya que “son un vehículo claro de actividades de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU)”. Los trasbordos están prohibidos desde 2007 para todos los buques, excepto para los palangreros. Opagac y WWF instan también a ICCAT a establecer un plan para aumentar gradualmente la cobertura de observadores del 5% actual al 100% durante un período máximo de 5 años, estableciendo un mínimo del 20% para finales de 2018 y plantean al organismos que active su propio plan de gestión de FAD, basado en las recomendaciones del grupo de trabajo conjunto sobre FAD de las ORP de túnidos.

Balfegó: consolidar el incremento, ya 

Con relación al atún rojo, para el que la recomendación científica apunta a un fuerte incremento de cuota, del 57 %, en el plazo de 2020. Grup Balfegó, empresa que centra su actividad en esta especie, respalda esta postura, que ha sido cuestionada por WWF. Según Grup Balfegó, este punto de partida permitiría que la cuota se acercara a las 32.000 toneladas, ya en 2018, y dejar para 2019 y 2020 incrementos más moderados. La compañía recuerda que el informe del Comité Científico ha certificado un “incremento evidente del stock”, que no hay sobreexplotación y que es necesario sustituir el actual plan de recuperación por un plan de gestión. Estas recomendaciones se han realizado tras analizar todos los datos, estudios e informes presentados por gobiernos, asociaciones ambientalistas, entidades científicas y flotas.

Según Balfegó, la UE tiene capacidad y legitimidad para hacer valer en ICCAT las recomendaciones del Comité Científico y conseguir que el incremento gradual de la cuota sea más acentuado este primer año, hasta las 32.000 toneladas. Para la empresa, Europa está en “condiciones de vencer las presiones que puedan ejercer ciertos países, incluso de manera interpuesta a través de organismos no gubernamentales, para que las cuotas no aumenten de manera tan decidida”.

Para la compañía, dichas presiones podrían ampararse en argumentos conservacionistas para poner en duda la recuperación de la especie, pero esconderían otros intereses. En particular, la caída del precio del atún rojo a escala mundial, afectando a flotas que pescan las otras especies de atún rojo (Orientalis y Maccoyii) en el Pacífico e Índico, o la misma en los caladeros sobreexplotados del Atlántico Oeste, y que no van a poder incrementar sus capturas.

Tiburones, cambios en la evaluación

El tiburón mako ha sido evaluado este año por el Comité Científico de ICCAT que, en su último informe científico, analiza la situación de esta población tomando en consideración distintos métodos de evaluación. El comité concluye que “para el stock del Atlántico Norte, las proyecciones se basaron únicamente en el enfoque de modelado de la producción (BSP2-JAGS), lo que indicaba que las capturas tendrían que reducirse a 1.000 toneladas o menos para evitar nuevos descensos de la población”. Este cambio en la evaluación desmonta, por completo, los datos de los que se disponían hasta ahora y que se basan precisamente en la observación científica de la pesquería y en un intenso trabajo de colaboración entre el Instituto Español de Oceanografía y el sector de palangre de superficie. De salir adelante las medidas que se plantean desde las organizaciones más conservacionistas, sería una catástrofe para el sector pesquero, matiza el sector. 

Desde Orpagu, su presidente Joaquin Cadilla, aboga por aplicar la lógica y el conocimiento disponible. En este sentido explica que esta especie en el Atlántico se concentra en la costa africana de Senegal, Mauritania, Marruecos y en el, Atlántico Sur en Namibia, Angola y Gabón. Y pide que sean esos meses de verano y estas zonas sobre las que se establezcan las medidas ya que una reducción lineal de la pesquería no tendría sentido. "Un barco en Mauritania en uno de los meses de concentración de la especie en los cantiles puede pescar lo mismo que un barco de Azores en todo el año y además juveniles", explica. La veda espacio-temporal que plantea el sector, por otra parte, tendría menos impacto socioeconómico.